Elche, Alicante (España)
622 594 978
info@geolat.es

Planes de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI)

Planes de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI)

En nuestra anterior entrada, contextualizábamos y explicábamos la definición de las Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI). Pero como adelantábamos, la gestión del riesgo no queda ahí, esta tan solo el primer paso para llegar a elaborar los Planes de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI).

En esta entrada de blog, explicaremos los dos siguiente hitos que completan el proceso de gestión de la inundación, definidos igualmente en el Real Decreto 903/2010, de 9 de julio, de evaluación y gestión del riesgo de inundación, que transpone la Directiva 2007/60/CE, sobre evaluación y gestión de las inundaciones.

Para tener una visión completa, recomendamos ir a nuestra anterior entrada, y así, entender el proceso de principio a fin.

Mapas de Peligrosidad y Riesgo de Inundación

Una vez definidas las ARPSI, para cada una de ellas deben elaborarse, tal y como indican los Artículos 7 y 8 del R.D. 903/2010, mapas de peligrosidad y de riesgo de inundación.

Los Mapas de Peligrosidad expresan la delimitación gráfica de los espacios que quedarían inundados para diferentes periodos de recurrencia, alta probabilidad (10 años), probabilidad media (100 años) y baja probabilidad (500 años). Deben obtenerse los calados, además, si procede, otra información adicional como los caudales y/o velocidades máximas.

En segundo lugar, los Mapas de Riesgo de Inundación, expresan los impactos potenciales que las inundaciones pueden generar. En ellos deben indicarse:

Los organismos de cuenca, en colaboración con Protección Civil, son los encargados de realizar dicha cartografía que deberá integrarse en el Sistema Nacional de Cartografía de zonas Inundables (SNCZI).

El resultado de estos mapas contituyen la base para la redacción de los diferentes Planes de gestión del Riesgo de Inundación

Imagen mapa de peligrosidad de inundación con gradación en función de los calados.

Planes de Gestión del Riesgo de Inundación

Todo el proceso de definición de zonas de  riesgo, se materializa con la redacción de los Planes de Gestión del Riego de Inundación (PRGI), definidos en el Capítulo IV del R.D. 903/2010.

Son una herramienta de planificación que integra  todos los aspecto relacionados con la gestión del riesgo de inundación, coordinando a las Administraciones Públicas, instituciones y políticas sectoriales implicadas.

Deben ejecutarse por demarcaciones hidrográficas abordando la prevención, protección y preparación, además de la previsión de inundaciones y los sistemas de alerta temprana. Igualmente, puede promover prácticas sostenibles del suelos, medidas correctoras hidrológicas-forestales y mejoras en la retención de aguas e inundaciones controladas en caso de inundación.

España cuenta con 12 PGRIs aprobados (2023), en algunas de ellos, con trabajo conjunto con Demarcaciones Hidrográficas Internacionales compartidas como son: Portugal, Francia, Andorra y Marruecos.

Su materialización supone un gran esfuerzo de coordinación que permite hacer frente a los siguientes objetivos:

  •  Mayor percepción del riesgo y por consiguiente mejorar las estrategias de autoprotección.
  • Mejora de la coordinación administrativa de los actores involucrados en la gestión del riesgo.
  • Mejora del conocimiento, y por lo tanto, mejor prevención y gestión del riesgo.
  •   Ordenación del territorio más segura y gestión de zonas inundables.
  • Disminución de la vulnerabilidad y aumento de la resiliencia de los elementos sitos en zonas inundables.
  •  Mejora de las condiciones potenciales de las masas de agua.

Resumen

Los PGRI son resultado de un largo proceso de estudio que pasa por tres hitos principales:

  • Definición ARPSIs.
  • Mapas de peligrosidad y riesgo de inundación.
  • Redacción Plan de Gestión.

Estos planes se configuran como una herramienta de gestión que permite determinar que se puede y que no se puede realizar en determinados espacios conflictivos. Igualmente, permiten concretar y exigir estudios complementarios, como pueden ser estudios de inundación a escalas de detalle, en función de la actividad que quedamos realizar.

Esquema simplificado de la fases para elaborar PGRIs. Elaboración propia.